Nuevos comienzos

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Unos años movidos

Dejé de trabajar para otro en 2010. Me lancé a la aventura de montar una empresa con un amigo.

No funcionó.

En vez de volver a buscar trabajo en una empresa, decidí seguir por mi cuenta y, en 2013, comencé a llevar mis cuentas con un detalle que rozaba la neurosis… y, durante los 4 años siguientes, mi facturación creció a un ritmo de entre el 15 y el 20% anual.

En 2017, cansado de estar siempre buscando nuevos clientes, me volví a lanzar a montar empresa con un socio, buscando clientes que pagaran todos los meses.

Tampoco funcionó.

Además de aprender que (aún) no sé montar empresas, también aprendí que no basta con crecer en facturación si no lo haces también en recurrencia.

Me he pasado 5 meses dependiendo de mis padres, y 2 más con una cierta seguida de trabajo. Volviendo a crecer…

Sin embargo, como he visto que le pasaba a mucha otra gente, me siento cansado.

Otro cambio, otro ciclo, otra vida

Trabajar para mí mismo me dió mucha libertad. También me exigió mucho esfuerzo. Sobre todo, me quitó mucho tiempo.

Hace mucho que no he podido pararme a reflexionar con detenimiento acerca de qué quería hacer, ni a estudiar cosas que me pudieran ayudar en el futuro. No he sabido gestionarme todo lo bien que debería.

Ahora, he comenzado a trabajar en una empresa, como hacía hace casi 10 años.

Me esperan muchos retos y voy a poder aprender muchas cosas nuevas… Tendré algo más de tiempo y algo menos de libertad. También me exigirá mucho esfuerzo.

Por el momento, son unas vacaciones.

Hasta que quiera volver a intentarlo

Aunque primero necesito aprender de mis errores.

Y, mientras espero, he comenzado este blog.

Lee cuanto quieras, pregunta cuanto quieras.

Para llevar una seguida… que es lo que más me cuesta… ya he creado un calendario editorial.

Este mes podrás leer lo siguiente:

  1. Mil cuentas de correo con Gmail
  2. Visual Studio Code
  3. Lo que Gutenberg se llevó (o eso espero)
  4. Asisto a un curso de Inkscape

Y en diciembre… ya veremos.

¡Nos vemos!

La foto es de Matthias Heil desde Unsplash

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